Iglesia Anglicana San Pablo

Iglesia Anglicana de Maipú – San Martín 126 – Maipú – Fono 9-3425965

En breve

NOTAS BREVES SOBRE LA IGLESIA ANGLICANA DE CHILE

HISTORIA. La presencia anglicana en Chile se remonta a los años 1830, con la llegada del capitán inglés Allen Gardiner, quien tenía la visión de evangelizar a los indígenas en el sur. También por esa época, las pequeñas pero influyentes comunidades británicas obtienen permisos oficiales para celebrar discretos cultos en los consulados y en los buques ingleses. La primera iglesia construida es la de St. Paul’s en Valparaíso, que inauguró sus servicios en 1869.

ORGANIZACIÓN. En la actualidad la Iglesia Anglicana en Chile constituye una Diócesis que pertenece a la Provincia del Cono Sur de América, junto con las diócesis de Argentina, Argentina Norte, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay. Las provincias anglicanas son autónomas, pero están unidas por lazos de afecto y lealtad con la Comunión Anglicana -como se le llama al anglicanismo en el mundo- y con el Arzobispo de Canterbury. El Arzobispo convoca, cada 10 años, a la Conferencia de Lambeth, en Canterbury, Inglaterra. Esta es una reunión de todos los obispos anglicanos y tiene un carácter consultivo.

La Iglesia Anglicana tiene como máxima autoridad el Sínodo, instancia que reúne a miembros laicos y clérigos, representando a las iglesias de las distintas regiones del país.

El Sínodo se celebra cada tres años. Este elige una Comisión Permanente que se reúne tres o cuatro veces al año.

LIDERAZGO. En el ministerio, se consideran las órdenes tradicionales de la Iglesia cristiana: Obispos, Presbíteros y Diáconos. Cada Iglesia local tiene un pastor a quien reconoce como la autoridad que encabeza los aspectos espirituales y ministeriales. Los obispos son elegidos mediante un proceso de selección y consulta, que finalmente dirime un Colegio Electoral, de amplia representación. En Chile hay también un Obispo auxiliar para la zona sur, el Revmo. Abelino Apeleo Puel.

Los asuntos administrativos de las iglesias están a cargo del Concilio (compuesto de cinco o más personas) que se elige democráticamente entre los miembros.

Cada iglesia contribuye a la Diócesis para financiar los gastos episcopales, administrativos, provinciales y de Educación Teológica.

MEMBRESÍA. Consideramos el bautismo* como el inicio de la vida cristiana y bautizamos también a los hijos de padres creyentes, comprometidos con llevarles paso a paso hacia una fe madura.  Luego, a una edad adecuada,  si desea comprometerse con Cristo y renovar las promesas de su bautismo procederá a confirmarse, lo cual constituye una ceremonia muy significativa, presidida por el Obispo, en que la persona pasará a ser miembro activo, con voz y voto en las asambleas de la iglesia.

(*) Aceptamos el bautismo efectuado con agua y en nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo, de modo que quienes fueron bautizados en otras iglesias cristianas y se comprometen con Cristo en nuestra iglesia, no son obligadas a re-bautizarse.

EXTENSIÓN. Existen en el país aproximadamente 80 congregaciones, desde Arica hasta Punta Arenas. Los grandes centros urbanos en Santiago y Valparaíso, como también las dispersas congregaciones rurales en la zona de la Araucanía, concentran la mayor parte de nuestra membresía.

CONSAGRACIONES. Cada año, nuevos diáconos y presbíteros completan su periodo de formación y de estudios para dedicarse, en tiempo completo o parcial, al servicio de las iglesias en nuestro país.

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